miércoles, 8 de febrero de 2017

Infidelidad: ¿Está escrita en nuestros genes?


Un reciente estudio parece haber encontrado la causa del irrefrenable impulso que muchas personas sienten hacia la infidelidad. Se trata de un receptor de la dopamina, la hormona relacionada con el placer y las adicciones.
  • Aburrimiento, necesidad de afirmación personal, insatisfacción sexual... muchas son las causas que pueden llevar a una persona a traicionar a su pareja. Pero, según un estudio realizado por  una universidad estadounidense, la culpa también la podrían tener nuestros genes.
  • Este estudio afirma que las personas que contienen una variante específica de un receptor de la dopamina son más susceptibles a caer en la tentación, no sólo de la infidelidad, sino también del consumo de alcohol y de drogas.
  • Se llegó a esta conclusión tras estudiar a 181 adultos jóvenes de ambos sexos, recopilar información sobre sus características genéticas y relacionarla con sus hábitos sexuales, sobre todo, lo referente a la promiscuidad y la infidelidad.
  • Las personas que tenían esta variante genética sentían un deseo especial de buscar relaciones sexuales casuales por la motivación que representaba hacer algo prohibido y morboso.

sábado, 15 de agosto de 2015

La vuelta de vacaciones y su incidencia en el sexo


Volver al trabajo supone un gran cambio que no solo afecta al ritmo de vida, sino también a la salud sexual, que puede verse afectada por esta nueva etapa.

Estrés. Según un estudio, el 74% de los hombres con disfunción eréctil sufre estrés. Este trastorno es una de las consecuencias de la reincorporación a la vida laboral y de las responsabilidades y retos a los que deben hacer frente. Estos compromisos aumentan la tensión y las preocupaciones, causando un aumento de la segregación de adrenalina en el organismo. Esta hormona actúa como vasoconstrictor, reduciendo la capacidad circulatoria y perjudicando las ereccionesy, por tanto, las relaciones íntimas.

Combátela. Muévete y haz ejercicio para liberar tensión. También debes llevar una dieta adecuada, evitar el alcohol y el tabaco, dormir lo suficiente e intentar aparcar las responsabilidades laborales cuando salgas de la oficina.

No pierdas el ritmo. A pesar de la ansiedad, mantener relaciones sexuales de forma habitual ayuda a relajarnos y beneficia al organismo, ya que. durante el coito, se acelera el ritmo cardíaco de una forma sana y mejora el estado general de las arterias y, paradójicamente, ayuda a combatir estrés.


jueves, 30 de julio de 2015

La sonrisa interior


Los sabios taoístas afirman que cuando se sonríe, los órganos producen una secreción similar a la miel, que nutre todo el cuerpo. Cuando se está enfadado, temeroso o sufriendo estrés, los órganos producen una secreción venenosa que bloquea los canales de energía, se instala en los órganos y causa pérdida de apetito, indigestión, aumento de la tensión arterial, taquicardia, insomnio, emociones negativas y disminuyen los niveles de actuación.
Sonreír a los propios órganos les hace también expandirse, hacerse más suaves y húmedos y, por tanto, más eficaces. Como resultado, el hígado, por ejemplo, tiene más espacio para almacenar elementos nutritivos y para desintoxicarnos de sustancias nocivas. La práctica de la Sonrisa Interior comienza en los ojos. Éstos están unidos al sistema nervioso autónomo, que regula la acción de los órganos y las glándulas. Los ojos son los primeros en recibir señales emocionales y obligar a los órganos y glándulas a acelerarse en ocasiones de estrés o peligro (reacción de "lucha o huida") y a tranquilizarse cuando ha pasado la crisis.
Desde un punto de vista ideal, los ojos mantienen un nivel de respuesta tranquilo y equilibrado. Por ello, relajando sólo los ojos, podemos relajar el cuerpo entero y así liberar la energía para la actividad que queramos realizar.


miércoles, 15 de julio de 2015

Dieta vegetariana y disminución de la tensión


Según un estudio, las personas que basan su alimentación en el consumo de frutas, legumbres y verduras suelen tener la presión arterial más baja. Después de analizar datos de más de 22.000 participantes, se llegó a la conclusión de que aquellos que habían seguido una dieta vegetariana tenían una presión arterial sistólica media 7 mmHg más baja, mientras que la presión diastólica era inferior en 5 mmHg. Este tipo de dieta facilita, además, una mayor pérdida de peso, reducción del colesterol y un mejor control del azúcar en sangre. La incorporación de una mayor cantidad de frutas y verduras a nuestra alimentación habitual puede convertirse así en una nueva herramienta para combatir la hipertensión sin necesidad de fármacos.





domingo, 12 de julio de 2015

Variedad, garantía de salud


Los niños que consumen pocas verduras y hortalizas, uno de los grupos de alimentos con menos seguidores entre la población infantil, tienen mayor riesgo de sufrir un déficit de ácido fólico, una vitamina que promueve su crecimiento y refuerza sus defensas. Las verduras de hojas verdes y los germinados son dos de los alimentos con mayores dosis de este nutriente, aunque, por suerte, también se encuentra en el aguacate -con tomate y maíz suelen comerlo sin arrugar la nariz-, las legumbres, los frutos secos, los huevos, la mayoría de frutas y la miel. Nuestro cuerpo es incapaz de almacenar esta vitamina en forma de reservas, por lo que hay que procurar que ingieran algunos de estos alimentos en su dieta diaria.



miércoles, 1 de julio de 2015

¿Por qué hombres y mujeres se enamoran de forma distinta?


Tradicionalmente, ellos se fijan más en el aspecto físico, mientras que ellas se sienten atraídas por los aspectos psicológicos y la personalidad. Aunque este tópico sigue existiendo hoy en día, las pautas entre hombres y mujeres están variando.
  • Inconformismo femenino. Existe la idea generalizada de que las mujeres son mucho más exigentes que los hombres a la hora de buscar pareja. En realidad, lo que ocurre es que, por regla general, cada sexo busca unas cosas distintas.
  • Cambios generacionales. La incorporación de la mujer al mercado laboral y su nuevo rol social han modificado las formas de enamorarse de las féminas. El deseo de encontrar al "príncipe azul" convive con el de buscar un hombre sensible que sea compañero, amigo y amante. Por su parte, a ellos les seduce cada vez más la inteligencia y el status de su pareja, aunque el físico sigue primando.
  • Diferencias de edad. Es otro de los aspectos  que más han cambiado en los últimos años. Las mujeres que se fijan en varones mayores suelen sentir una gran admiración por ellos y buscan más un padre que un hombre. Por el contrario, los hombres que se enamoran de chicas más jóvenes intentan revivir una segunda juventud y esa relación les permite mantener su identidad masculina, porque una pareja de menor edad es más dominable.

martes, 22 de abril de 2014

Sofocos y sudoración


La gran mayoría de mujeres menopáusicas sufre estos síntomas, una sensación de calor en la cara, el cuello y el pecho que se acompaña de sudoración abundante y, en ocasiones, de aceleración del ritmo cardíaco. Son la consecuencia de los desequilibrios hormonales y afecta a aproximadamente el 80% de las mujeres que se encuentran en esta época de la vida.
  • ¿Durante cuanto tiempo los tendré? Su duración es muy variable. Lo más habitual es que se mantengan durante unos dos años, pero, en el 25-50% de los casos, suelen prolongarse durante cinco años o, incluso más.
  • ¿Pueden prevenirse? Los sofocos suelen aparecer de forma espontánea, pero hay factores que facilitan su aparición, como el estrés, las altas temperaturas, los climas húmedos, los espacios cerrados o con poca ventilación, el consumo de café, bebidas alcohólicas, y comidas fuertes, etc.
  • ¿Hay algún tratamiento eficaz para combatirlos? Los suplementos dietéticos a base de calcio, vitamina D, isoflavonas de soja, insulina, etc. ayudan a aliviarlos, así como los ejercicios de relajación y la práctica regular de deporte, yoga y taichi. También se aconseja mantenerse en lugares frescos y bien ventilados y evitar abrigarse en exceso.

jueves, 17 de abril de 2014

Todo lo que el sexo puede hacer para mejorar tu salud


Hacer el amor nos proporciona una gran satisfacción, pero no sólo eso. Practicar sexo con regularidad también nos ayuda a disfrutar de una vida más larga y saludable.
  • Protege el corazón. Según un reciente estudio, los hombres que tienen relaciones sexuales dos veces por semana tienen un riesgo menor de sufrir una enfermedad cardiovascular.
  • Combate el estrés. Hacer el amor con frecuencia reduce los niveles de cortisol, la hormona responsable del estrés y la ansiedad.
  • Aumenta la esperanza de vida. El sexo nos ayuda a aumentar la hormona del crecimiento, una hormona imprescindible para mantener el cuerpo sano y joven.
  • Aleja la depresión. Durante la práctica sexual, también se liberan hormonas como las endorfinas y la oxitocina, que producen una agradable sensación de bienestar.
  • Cáncer de próstata. Un reciente estudio ha demostrado que eyacular con frecuencia puede disminuir el riesgo de sufrir esta enfermedad.
  • Insomnio. El orgasmo es una excelente ayuda para conciliar el sueño.

lunes, 7 de abril de 2014

El fruto de nuestras acciones


El bumerán es un bastón arrojadizo que tras ser lanzado regresa a su punto de origen. Así pues, su viaje es de ida y vuelta. ¿Hasta qué punto se da el efecto bumerán en nuestra vida cotidiana? ¿Todo vuelve? ¿Lo que hacemos a los otros nos lo hacemos a nosotros mismos?
Según la ley del karma, sí. Según Deepak Chopra, médico y autor norteamericano también: "Todo lo que te pasa en el presente es lo que has creado en el pasado, y todo lo que creas en el presente es todo lo que te pasará en el futuro", sostiene. Jiddu Krishnamurti decía en sus conferencias que causa y efecto no son cosas diferentes. "No hay causa aislada que produzca un efecto; están interrelacionados".

La psicóloga Mercè Conangla sostiene que la vida propaga como un eco lo que surge de cada uno de nosotros. "Si no nos gusta lo que recibimos, tendremos que estar más atentos a lo que emitimos. Lo que sembramos acaba retornando a nosotros", afirma. Según este principio, si repartimos amabilidad, nos llegará amabilidad. Es muy difícil que, por ejemplo, el camarero enfurruñado de un bar no nos devuelva amabilidad si le damos amabilidad. Sin embargo, a la hora de dar no tendríamos que esperar nada a cambio, según el Dalai Lama: "Esperar algo a cambio es como hacer un negocio".
Lo que damos no nos retorna de inmediato necesariamente ni desde el mismo lugar. Pero hay personas generosas y afectuosas, personas que siempre están haciendo  cosas por los demás, que tienen la sensación de que la vida no les corresponde en su justa medida. El planteamiento del efecto bumerán no tendría que ser mercantilista ("Doy cuatro y tengo que recibir cuatro").

Quizá el error consiste en centrar el efecto bumerán en el yo. Olvidamos que somos seres independientes., formamos parte de un todo. Y lo que hacemos o dejamos de hacer tiene efecto en este todo. Quizá tendríamos que hacer más pedagogía de la responsabilidad personal. Quizás, en vez de mirar hacia afuera, tendríamos que preguntarnos qué responsabilidad tenemos cada uno de nosotros; por ejemplo, en el hecho de que tanta gente muera de hambre. O en el hecho de que el 80% de los recursos del planeta esté consumido por un 20% de la población. Formamos parte del mundo, somos responsables y corresponsables. Una buena pregunta para formularnos es: "¿Estoy ejerciendo el margen de maniobra que tengo?".
Según el filósofo Javier Sádaba, catedrático de ética de la Universidad Autónoma de Madrid, es enormemente importante ser responsable. "Lo que uno hace, quiera o no quiera, toca el mundo", afirma. Se trata de darse cuenta de que podemos hacer mucho mal con las palabras y los hechos.

"Podemos herir las emociones de la gente fácilmente en un momento en que estemos ahogados, o ignorantes, o con esa tontería propia del que es un inconsciente o irresponsable. Y eso afecta a los que están muy cerca de nosotros, y puede afectar a todo el mundo. A mí me parece que habría que estar mucho más atentos a aquello que hacemos. Que los actos tienen consecuencias, y que podemos herir con una enorme facilidad. Y lo que hay que hacer por encima de todo es vivir bien con uno mismo y con los demás, y herir y lesionar lo menos posible".


GASPAR HERNÁNDEZ, periodista



Lo importante, mejor de palabra


Escuchar a alguien resulta más poderoso y persuasivo que leerle, concluye un estudio de la Universidad de Princenton, Estados Unidos. Los investigadores descubrieron que las actividades de hablar y escuchar no son independientes, sino que se sincronizan; y cuanto mayor es esta sincronización, mejor entendimiento se produce entre ambos interlocutores. Por eso, cuando tengas algo importante que contarle a alguien, no se lo confíes a un mensaje de móvil, a un correo electrónico o a una carta. Lo mejor es que se lo digas de viva voz, en persona o, si no es posible, por teléfono, porque al oír la explicación de tu boca, a la persona que te escucha se le activarán zonas de su cerebro que le ayudarán a entender tus necesidades y objetivos, y las posibilidades de que te comprenda y de que la comunicación fluya entre vosotros se multiplicarán significativamente.