sábado, 29 de marzo de 2014

Protegernos de la contaminación electromagnética


Vivimos rodeados de aparatos que crean campos electromagnéticos. Una regla fundamental para evitar los daños que pueden provocar en la salud es preservar en lo posible el lugar de descanso. Si no podemos prescindir de ellos por completo, es importante desconectarnos de la red cuando no estén en uso. No utilizar conexiones inalámbricas, alejarse de los aparatos, evitar las piezas de metal en la cama y los tejidos sintéticos o limitar la duración de las llamadas de móviles son acciones igualmente útiles. Y siempre que sea posible, mantener el contacto con los elementos naturales caminando descalzo sobre arena, piedras o hierba y alimentándonos del aire puro de los bosques o de la ionización negativa del mar.





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