jueves, 6 de abril de 2017

Cómo hacer frente a las alergias primaverales


Exponerse lo menos posible a los alérgenos y seguir el tratamiento adecuado son las medidas que más nos ayudarán a reducir los síntomas de las alergias.


El polen es una sustancia inofensiva para la gran mayoría de personas, menos para aquellas que son especialmente sensibles a ella. Para esta parte de la población, el simple contacto con esta sustancia hace que su organismo reaccione de forma exagerada, causando una serie de síntomas que pueden resultar muy molestos. 


Los niños, principales afectados

Las alergias suelen aparecer mayoritariamente entre los 10 y los 30 años de edad, pero según la SEAIC (Sociedad Española de Alergología e Inmunología), cada vez hay más casos en los que se detectan antes.

    SEÑALES. Los más frecuentes son la rinitis alérgica, y otras enfermedades asociadas como la conjuntivitis, el asma o la dermatitis atópica.

      HERENCIA. Cuando uno de los progenitores es alérgico, es muy probable que el niño también lo sea, ya que es un trastorno con un fuerte componente hereditario.



¿COMO PUEDO SABER SU SOY ALÉRGICO?

Hay una serie de molestias que, a pesar de ser muy similares a los del refriado común, pueden hacernos sospechar la presencia de una alergia al polen.
  • SINTOMAS. Varían mucho tanto en localización como en intensidad, pero los más habituales suelen ser picor en la piel y en los ojos, estornudos, secreción nasal acuosa, tos y picor en la garganta y silbido en el pecho. Todas estas molestias suelen aparecer de forma súbita, inmediatamente después de exponerse al alérgeno.
  • PRUEBAS. Ante la sospecha, debemos acudir a un alergólogo y someternos a los exámenes pertinentes para saber, en primer lugar, si sufrimos una alergia y, en segundo, cuáles son las sustancias que la provocan. Los estudios alergológicos se llevan a cabo depositando sobre la piel pequeñas cantidades del alérgeno sospechoso y esperar la reacción. También se pueden realizar análisis complementarios, como la determinación en sangre de una inmunoglobulina llamada IgE específica, pruebas respiratorias, rinomanometría, etc.

¿SE TRATA DE UNA ALERGIA O DE UN SIMPLE RESFRIADO?

Sus síntomas suelen ser muy similares, pero hay algunas diferencias que nos ayudarán a distinguir ambas dolencias.

ALERGIA. Evolución. Empieza de forma brusca y tiene una duración de cuatro a seis semanas y su intensidad es variable. En los días secos y soleados, por ejemplo, los alérgicos se sienten peor que en húmedos y lluviosos. Síntomas. Picor y enrojecimiento de ojos y nariz, lagrimeo, secreción nasal líquida y clara y estornudos. Si se sufre asma se puede sufrir además, tos seca, sibilancias y dolores en el pecho al respirar.

RESFRIADO. Evolución. Su inicio es gradual y suele durar entre cinco y siete días. Síntomas. Suele sufrirse congestión nasal, mucosidad abundante, estornudos, tos y, en ocasiones, fiebre, malestar general y dolor de cabeza y de garganta.



 MEDIDAS PREVENTIVAS

Además del tratamiento prescrito por el especialista, es muy importante intentar no exponerse en exceso al polen. Estas medidas nos ayudarán a conseguirlo.
  • EN EL EXTERIOR
-No frecuentes lugares en los que haya abundante vegetación (campo abierto, parques, jardines, etc.)
-Reduce la práctica de deporte al aire libre.
-Trata de no salir a última hora de la tarde, ya que es cuando se registran las mayores concentraciones de polen.
-Evita los desplazamientos en moto o en bicicleta. Si viajas en coche, no bajes las ventanas.
-En la medida de lo posible, procura no salir al exterior los días de viento, ya que el polen se propaga con más facilidad.
-Utiliza gafas de sol para evitar el contacto directo del polen con la conjuntiva.
  • EN CASA
-Mantén las ventanas cerradas para evitar la entrada de polen durante la mayor parte del día. Si tienes aire acondicionado, procura que disponga de un filtro antipolen.
-Utiliza el aspirador en lugar de la escoba y limpia el polvo de las superficies con una bayeta húmeda. Una vez a la semana, pasa el aspirador por cortinas, colchones, almohadas, etc.
-Si en tu casa hay un ambiente muy seco, puedes utilizar un humidificador.
-No tiendas la ropa en el exterior. Es mejor tender dentro o utilizar una secadora.
-Cuando llegues de la calle, dúchate y cámbiate de ropa para eliminar cualquier rastro de polen. Lávate las manos con frecuencia.

TRATAMIENTO

Una vez diagnosticada la dolencia, el alergólogo establecerá las medidas farmacológicas a seguir. Estas son las más frecuentes.
  • ANTIHISTAMÍNICOS. Son fármacos que bloquean los receptores de la histamina (la sustancia que provoca las reacciones alérgicas) para reducir la intensidad de los síntomas.
  • ESTEROIDES NASALES. Se trata de gotas que, al inhalarse, alivian la obstrucción nasal.
  • VACUNACIÓN. Cuando los síntomas de la alergia son muy intensos, puede ser necesario someterse a un tratamiento de inmunoterapia.


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