martes, 25 de julio de 2017

Optimismo


Numerosos estudios confirman los beneficios de mantener una visión optimista sobre nuestro estado de salud.
  1. Ser optimista es el mejor seguro de vida. Según una investigación de la Clínica Mayo de Nueva York, las personas que se enfrentan a la vida con optimismo viven alrededor de un 20% más.
  2. Está demostrado que quienes son positivos tienen una mayor resistencia a las infecciones y sufren menos complicaciones posoperatorias.
  3. El grado de optimismo del acompañante de un paciente influye positivamente en la recuperación del enfermo.
  4. Dicen los expertos que el optimismo se muestra más eficaz a la hora de alargar la vida que la disminución de la presión arterial o la reducción de las tasas de colesterol en sangre. También ayuda a prevenir enfermedades cardíacas y a afrontar mejor el cáncer.
  5. Las personas con un temperamento optimista son ocho veces menos propensos a padecer depresión.
  6. También se sabe que cuando una persona muestra una disposición optimista tolera mejor el dolor físico.
  7. Cuanto mayor es el nivel de optimismo de una mujer embarazada en el último tramo de la gestación, menos riesgo tiene de padecer una depresión posparto.
  8. Las personas positivas son más atractivas. Las buenas vibraciones se aprecian en nuestro exterior en forma de piel más lisa y relajada y ojos más brillantes y expresivos..



martes, 11 de julio de 2017

Precauciones antes de practicar un deporte


El ejercicio resulta vital para mantener una buena salud, pero también tiene sus riesgos, sobre todo si no se toman las medidas necesarias. Evítalo siguiendo estas sencillas recomendaciones.

  • Sométete a una revisión médica. En la mayoría de gimnasios ofrecen esta posibilidad. Un buen chequeo debe contar con pruebas como una espirometría (para valorar la capacidad pulmonar), un electrocardiograma de esfuerzo y una radiografía de tórax. El médico, además, examinará la presión arterial y el pulso, la fuerza y la flexibilidad, el estado de las articulaciones, etc.
  • Dedica unos minutos a calentar. Sea cual sea la práctica deportiva elegida, un buen calentamiento previo prepara el cuerpo para el ejercicio, aumenta la resistencia y reduce el riesgo de lesiones.
  • Empieza de forma gradual. Dosifica el esfuerzo e incrementa la intensidad del ejercicio conforme estés más preparado para ello.
  • Utiliza el calzado y el equipo adecuado para la especialidad elegida. Además de estar más cómodo y aumentar tu rendimiento físico, evitarás el riesgo de sufrir lesiones.
  • Hidrátate bien. No olvides beber 250 mililitros de agua antes de la práctica deportiva y 250 mililitros cada media hora de actividad.